lunes, 27 de agosto de 2012

En verano, como en otras estaciones del año, más actividad cerebral!!


Tiempo habrá para ocuparse de otras cosas. Por ejemplo; ayudar a la familia, tanto en lo económico (la cosa está mal), como con los nietos. Que le vamos a hacer, esto está de esta manera, a falta de otras cosas en una familia normal de nuestra tierra… ahí están los abuelos!!

Sin embargo, ahora más que nunca, no solo los mayores debemos cuidarnos físicamente por nosotros, sino por los demás. Cuantas veces decimos o escuchamos eso de que… “no nos jubilamos nunca”. Y menos con lo que está cayendo y la falta que hacemos a los hijos y nietos.




Pues bien, podemos estar más o menos físicamente bien, sin embargo, resultamos ser una carga o inutilidad si del “coco” estamos mal. Esto, según los entendidos, puede ralentizarse o postergar. Depende de nosotros.


Dice Ramón Sánchez-Ocaña, prestigioso periodista español que durante años dirigió y presentó el espacio televisivo "Más Vale Prevenir", que…”El primer punto para tejer buena salud se sustenta sobre una visión positiva de las cosas”.


 continúa con; “Mirar el entorno con serenidad, con autoestima, nos predispone para sentirnos mejor. Y, por tanto, para sentirnos más sanos. Pocas veces se aconseja para tener salud ser feliz. Y, sin embargo, créanme, es una receta infalible. Por eso me parece que el mejor consejo que se puede dar para estas fechas es aprovechar el tiempo. Y precisamente en esta edad, la única en que somos dueños de nuestro propio tiempo. La juventud es turbulencia y la madurez es ocupación. Ahora, en esa edad incierta que llamamos cierta edad, hay que exigir actividad mental.”.

Y así es, hemos asumido la idea de que tenemos que perder facultades mentales a la vez que se nos van las físicas. Y no debería ser así. Cuidamos el cuerpo, se hace ejercicio para mantener el peso, para estar ágil, para estar en forma. Y sin embargo, ¿qué hacemos por nuestro cerebro? ¿Qué gimnasia mental le proporcionamos para que él también esté en forma? Ninguna. Y la hay. El ejercicio cerebral es, sin duda, el mejor seguro para que funcione correctamente. La historia nos proporciona miles de ejemplos. Aristóteles decía que la madurez empezaba a los sesenta años… Y muchas obras geniales fueron realizadas en edades que pueden considerarse seniles. Goethe publicó su célebre ”Fausto” cuando tenía 80 años. La segunda parte de ”El Quijote” se publicó cuando Cervantes había cumplido los 68 años. Verdi compuso ”Otelo” a los 73 años, y Falstaff a los 80, etc. Es decir, que una vida intelectualmente activa previene el envejecimiento cerebral.

El cerebro es una batería que se desgasta si no se utiliza. 



En el curso de “Miedo a Internet?”, lo repetimos muchas veces… “hay que ejercitar el cerebro, es como el músculo del deportista. Mientras se ejercita, todo va bien; si deja el entrenamiento, enseguida pierde la forma. Y ése es el gran peligro de la jubilación. Recuérdese siempre: cuanto menos le pedimos al cerebro, menos nos da. Hay que exigirle, pedirle, activarle.".


Por lo tanto, sería una buena campaña para emprender a partir de este año.
Tenemos muchos millones de neuronas sentadas en el banquillo de los suplentes que podemos y debemos activar. Por eso, hay que desterrar esa frase de “ya no soy capaz”.
Esa frase debe arrancarse de todos los vocabularios. Y cambiara por otra que es una gran verdad: Nunca es tarde para hacer algo nuevo. Siempre estamos a tiempo.

Y se puede regenerar el cerebro.



La Neurociencia, que es la Ciencia que estudia el sistema nervioso, incluyendo la visión, audición, olfato y el control del movimiento y de otros comportamientos ha descubierto, en las últimas investigaciones, que el cerebro se puede regenerar mediante su uso y potenciación.

A este proceso de moldear el cerebro a través de la actividad se le conoce como “neuroplasticidad”, el cerebro cambia de forma según las áreas que más utilizamos, según la actividad mental.

Tantos estudios alemanes como ingleses han concluido que:

• Los seres humanos podemos crear nuevas neuronas a lo largo de toda la vida.
• El esfuerzo para crear nuevas neuronas puede incrementarse mediante el esfuerzo mental.
• Los efectos son específicos: Dependiendo de la naturaleza de la actividad mental, las neuronas nuevas se multiplican con especial intensidad en distintas zonas cerebrales.
Esto viene a ratificar que la actividad cerebral, es una manera biológica de prolongar la vida útil del cerebro, actividad que adquiere mayor importancia según avanzamos en edad, aumentar este  ejercicio cognitivo nos mantiene saludables cerebralmente.



Con los descubrimientos que se han hecho,  se ha demostrado que las personas mayores experimentan  un proceso evolutivo particular de su cerebro según la actividad que realicen, con lo cual llegan a convertirse en personas sabias en la vejez.


Entonces, la adquisición de nuevos conocimientos no solo mantiene a los adultos mayores  sicológicamente y afectivamente conectados con el mundo en el que viven,  sino que además ayuda a seguir moldeando su cerebro y a promover su salud mental.




Las destrezas cognitivas, habilidades y capacidades que desarrollamos durante toda nuestra vida forman un verdadero repertorio, acumulando  patrones indispensables para abordar distintas situaciones con mayor soltura y seguridad, llegando en esta etapa de la vida a resolver  problemas complejos con mayor facilidad que una mente joven.


Entonces, es fundamental que a medida que avancemos en edad la estimulación cognitiva este mucho más presente en las rutinas diarias del adulto mayor, con lo que se ayudará a evitar el deterioro cognitivo, es importante promover una vida mental intensa.


La lectura, el aprender un nuevo oficio, el querer dominar un idioma, etc. ,  podrían ser algunas de las vías de acceso a una permanente renovación de conocimiento

Incorporemos entonces el  ejercicio cognitivo en forma regular como un rasgo en nuestro estilo de vida.

¿Y si esto es así, porque no empezamos ya?

Además, esto no es nuevo…


 “Los hombres deberían saber que no es sino del cerebro de donde provienen las alegrías, los deleites, la risa y las diversiones, así como las penas, las aflicciones, el abatimiento y las lamentaciones… adquirimos sabiduría y conocimiento, vemos, oímos y sabemos lo que es justo y deshonesto, lo que es malo, bueno…” (Tratados Hipocráticos) Hipócrates (460 a.C-370 a.C)
 
 
 

1 comentario:


  1. Estoy completamente de acuerdo en eso deejercitar la mente,lo malo es que las personas mayores que no estan acostumbrada a pensar mucho les cuesta empezr a practicar ahora,piensan que ya no valen para nada

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