sábado, 8 de septiembre de 2012

Ay, el precio de ser independiente !!



Estimados amigos, lectores, compañeros…familiares etc. Desde hace varias décadas lo he vivido, experimentado, pagado y sufrido, lo que algunos llamamos el “precio” de la Independencia o de ser independiente. Vamos, no depender de nadie.

La historia nos enseña de cómo a lo largo de miles de años algunos pueblos (casi todos), en algún que otro momento, han crecido bajo una dependencia, tutela (en el mejor de los casos), dirección o imposición de otros pueblos.

Durante este tipo de relación, un pueblo se imponía sobre el otro. El fuerte sobre el débil, El belicoso sobre el pacífico etc.,y en este tira y afloja propio de dos fuerzas (pueblos) que tiran de una soga, al final, llegaba la “ruptura” de esa relación y con ello y tras violentas luchas y mucho derramamiento de sangre ( en la mayoría de los casos), el “tutelado”, conseguía la independencia del “tutor”, el “invadido”, del “invasor” etc.

Nuestro país, ha sido invadido en varias ocasiones, las mismas que se reconquisto o independizó (2 de Mayo, foto). Y también, colonizó, ocupó, tuteló etc., tanto países, como continentes ( América del Norte, Centro América, América del Sur, etc.).

Hasta que un buen día, a nivel universal, se llegó a unos principios que derivaron en una serie de declaraciones como “ La Declaración sobre la independencia a los países y pueblos coloniales”. Entre ellas , se destaca que,” La sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales.”



Es la primera de una serie de principios y normas que La Oficina del Alto Comisionado para Los Derechos Humanos de la ONU, firmó en la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, de 14 de diciembre de 1960.Y que finaliza con la nº 7, que dice “Todos los Estados deberán observar fiel y estrictamente las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de la presente Declaración sobre la base de la igualdad, de la no intervención en los asuntos internos de los demás Estados y del respeto de los derechos soberanos de todos los pueblos y de su integridad territorial.”.

Al día de hoy, todavía hay territorios ocupados y colonias “encubiertas”. Muy cerca de donde escribo, alzando la vista, diviso una, y si me remito a mis “hermanos” del pueblo argentino, también me dirían casi lo mismo.


En cuanto a la persona, término este, que prefiero a la de individuo, la cosa es más difícil. Probablemente, es mi opinión, es por ser el eslabón más frágil de un pueblo. Sólo se tiene a él, no ejércitos, y es presa fácil de cualquier colectivo, que por ende reúne a varias personas con intereses comunes.

Desde el principio, bien sea Adán o los monos de Darwin, los seres humanos, las personas, se han unido a otras para formar familias, grupos, tribus etc., al parecer, por aquello que la unión hace la fuerza!. Hoy día, lo podemos comprobar por los grupos de opinión, sociales, religiosos, políticos, económicos, deportivos etc.


Como es natural, predominan los más numerosos bien en cantidad de seguidores o “agrupados”, o por influencia tanto política como económica.

Es curioso, como en el futbol y la política USA, predominan dos grandes bloques o dos principales equipos o corrientes de pensamiento o forma de ver y dirigir la vida de los aficionados o ciudadanos.


Por ello, la persona independiente, es muy difícil, por no decir imposible, que forme parte de uno de estos grupos principales. De lo contrario, perdería eso, la independencia. Estos grupos, cuando consiguen el poder, es natural, tienden a un único estilo o pensamiento, el que deciden desde arriba y que deben de seguir los de abajo.

Los poquitos, los privilegiados, marcan la pauta a seguir a los “muchitos”, ya que normalmente, no siguen la filosofía de Platón, cuando decía eso de; “Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.”. Esto de llevarlo a cabo, sería la utopía y hasta llegarían a la santidad. Y como sabemos, no es así. Por otro lado, es humano (no perfecto).


 
Por otro lado, la persona independiente, por ser así, sólo encuentra trabas e inconvenientes, lo que aumenta, si además, ejerce públicamente ello. Y tan mal lo ven los de un lado o los del otro. A veces incomodo para las mayorías y sólo se acuerdan de él, cuando necesitan algo, por ejemplo: un voto, un apoyo a través de artículo, una donación, una “neutralidad” ante una crítica etc. etc., en general, lo mismo que le piden a sus correligionarios o asociados, que están para eso, para el IBM!!

Déjenme les cuente esta anécdota, de chaval y finalizando el entonces llamado “Bachiller Superior”, Juanito, mi amigo de la infancia y de los primeros años de Instituto, había dejado los estudios en lo que se llamaba “ Bachiller Elemental” ( no me pidan que lo compare con la situación actual, pues me pierdo), y este amigo empezó a trabajar de “aprendiz” en lo que le salía (años más tarde, terminó una carrera y es licenciado). Pues bien, este amigo mio, estaba muy desmotivado y no le apetecía estudiar. Lo cual, le acarreaba broncas a diario, lógico, por parte de los padres.


Los amigos, le habíamos perdido la pista durante los exámenes finales y terminados estos, encontramos a Juanito en un local donde íbamos a jugar al “futbolin”. No se hizo esperar la pregunta…”Donde trabajas?”. A lo que Juanito , muy serio, contestó ;” En la IBM”…

Los amigos, quedamos de piedra. “Que barbaridad!. Lo de las computadoras”, dijo Pencho, uno del grupo. Y tras un silencio, Juanito, tomó aire y con una sonrisa de oreja a oreja, nos contestó..” La IBM, ya sabéis, de aprendiz en la carpintería de mi tío Juan, que está todo el día diciéndome….Juanito, “Ve y me traes esto, y ves y me traes lo otro. El I(y)B(ves)M(me traes)...”.

Todos nos reímos y cosas de la vida, poquito más tarde, algunos fuimos “emancipados”, no sin disgusto de nuestros respectivos padres, y cada uno optó por unos estudios, trabajos o como el que les escribe…trabajo y estudio.

Así empezó la independencia para miles de chavales españoles en aquellos años 70. Con 17 o 18 años (la mayoría estaba en 21), una vez emancipados, aprendíamos a saber el coste de esa “independencia”, trabajando y estudiando, a  700 y 1000 kilómetros de la casa natal o del “nido”.

El Precio

Decía Ramiro de Maeztu, sobre la libertad y que yo añadiría lo de independencia que, ” La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.” Y Otto von Bismark, iba un poco más lejos cuando afirmaba que “La libertad es un lujo que no todos pueden permitirse.”

Si el que algo quiere, algo le cuesta, como se repite en este refrán, empezamos a comprender que hay que pagar un alto precio para conseguir ser independiente. Y todavía mayor, para seguir siéndolo. La cosa no está en conseguir algo (material, personal , espiritual etc.), sino en mantenerlo.


Juanito, mi amigo, empezó con las lógicas broncas en casa y que luego sumaron las de un trabajo duro y el de poca comunicación y/o apoyo de sus amigos. Debido a esto, al moverse en horarios y ambientes diferentes.

Más tarde y con la inyección de autoestima que supuso el volver a formar grupo con los amigos de siempre, no dejó de seguir la línea que se había trazado. Siguió trabajando, mejoró la preparación profesional (provisional, lo sabía él) y con ello el salario.

Como les he dicho antes, terminó el bachillerato superior en clases nocturnas y estudió una carrera de licenciatura. La que actualmente, ejerce con cierto éxito.


Atrás quedaron años de incomprensión y crítica por parte no sólo de su familia, sino de los más allegados. El resto de los amigos, le seguimos agua (término este, muy marinero). Cada uno tomó su camino a la independencia.

Los hubo, que además del trabajo y estudio, sacaron una familia para delante. Se casaron muy jovencitos y con niños “sietemesinos”, no se rindieron ni a padres ni a suegros, siguieron luchando y progresando tanto ellos como “sus” familias.

Entonces, cuando por escribir lo que opino o hago en cada uno de mis artículos o iniciativas de voluntariado por los mayores, recibo una reprobación desde un pensamiento generalizado o desde el otro, también más o menos generalizado, me acuerdo de Pencho, Juanito, Ginesín, Xuxo, Angelito, Antoñin, Dieguito, Paquito, Paquito el largo, Javi etc., que desde hace 40 años, hablan , opinan y se manejan dentro de uno de los valores más importantes para la persona, que es la Independencia!

El pensamiento único debilita el crecimiento de la persona. Por el contrario, la fortaleza e independencia de la persona, saca lo mejor de ella para los demás.

Un pueblo de débiles y “dependientes”, es un pueblo débil, y por ende, no libre e independiente. Ojalá, apoyemos más las ideas positivas que hacen mejorar la calidad de las personas y sumemos, no restemos. Trabajemos con vocación.


Para los que deciden; Antepongan la vocación a otros intereses, las sillas que se usan, a veces, no son propias y duran pocos años. Aprovechen las oportunidades para hacer cosas y no solo decirlas. Decirlas, les dan votos…no hacerlas, fastidian a un pueblo que, debe esperar 4 años para “botarlos”.

Va por vosotros, amigos e independientes!!!

2 comentarios:

  1. Desde luego que es así, pero hoy cada vez son más la gente que que va a lo suyo , a llenarse los bolsillos y le importa poco si cumplen o no, y de complicarse la vida nada .
    saludos Amalia.

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  2. Amigo Ángel, apruebo cuanto queda manifestado, a mi me recuerda a la época de estudiante con mucha nostalgia, años comprendidos entre 1955 y 1962, que abarcaron el llamado Ingreso, despues los 4 años de bachiller elemental con su reválida para entrar seguidamente en el bachiller superior, esto si que era un plan de estudio. No se estaba obligado como ahoraa estudiar, valgas o no, hasta los 18 años, que error, terminas a esta edad y que haces, no oficio ni beneficio. Antes hasta los 10 años el que valia a estudiar adelante, el que no a estudiar un oficio con un contrato de aprendizaje, por la mañana a ejercer la práctica y por la tarde hasta las 21 horas a la teórica, asi es como el aprendiz al llegar a los l8 años eera ya un hombre de provecho con su oficialidad de 3ª y no como como ahora.
    Un saludo.
    ANTONIO LLEDO.-

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