jueves, 25 de octubre de 2012

Nuestros mayores, magníficos voluntarios !!



Ha llegado el momento de reflexionar sobre la situación de los mayores y valorar las enormes energías y ganas de vivir que muchos de ellos transmiten.

En relación con el voluntariado, existen estudios e informes recientes que evidencian la creciente demanda para ejercer voluntariado, por parte de personas mayores.

Esta actividad les permite ser útiles a la sociedad, aprender de los demás y transmitir sus experiencias. Los mayores tienen posibilidades de intervenir en todos los ámbitos: sociales, educativos y con personas de todas las edades.



 

El voluntariado que imparte clases de Internet, por ejemplo y que nos toca de lleno a Mayor-Net,  es otro de los aspectos recientes y tratados en varios foros de opinión sobre la importancia de los voluntarios mayores en este siglo XXI.

No deberíamos olvidar, para eso lo recordamos que, el voluntariado supone un nuevo despertar a la plenitud interior que aporta la obra bien hecha, cuando se presta atención a las sugerencias de los mayores.



Tanto psicólogos, sociólogos y expertos voluntarios, nos han transmitido la necesidad e importancia del ejercicio de voluntariado con carácter afectivo, en distintos servicios de los hospitales. El apoyo al enfermo y la transmisión de ayuda a la familia, contribuyen a suavizar el trance de la hospitalización.

Agradar, ser portadores de esperanza y derrochar cariño constituyen las misiones fundamentales. 



Aprendimos que, el envejecimiento de la población, es uno de los mayores triunfos sociales ya que supone avance y progreso en todos los ámbitos, pero también plantea grandes retos, por ello es preciso mostrar y dar a conocer los cambios en los mayores.

Nos explicaron que, para las políticas sociales, la distribución de los jubilados, al margen de la actividad, está cargada de connotaciones. Aún prevalecen elementos negativos relacionados con la vejez, ya que esta no responde a las necesidades de los mayores e implica discriminación.



También debemos reflexionar, sobre los elementos positivos, como la consideración de la vejez como potencial humano y social así como la valoración social de la experiencia.

Estamos aprendiendo que, el envejecimiento activo forma parte del paradigma de la intervención, como garantía de la calidad de vida.

En él están implicados todos los elementos sociales. Se basa en tres pilares fundamentales: salud, participación social y seguridad y tres son los requisitos para envejecer con rol social: querer (romper actitudes negativas); saber (desarrollo de estrategias y habilidades); poder (ausencia de impedimentos).






Un claro ejemplo, aunque no se le de tanta difusión, es la labor diaria de los hombres y mujeres de Mayor-Net, en su gran mayoría abuelos y abuelas, que sacan tiempo suficiente para voluntariamente sin ánimo de lucro, y gastando lo poco que puedan llevar en el monedero o el bolsillo, para que a través de sus actividades, llevar las herramientas oportunas para que otros mayores y jubilados de nuestra ciudad vayan poco a poco, superando el aburrimiento y la soledad.

Por lo tanto, los mayores voluntarios, tienen la oportunidad de ayudar a otras personas, tanto jóvenes como mayores. Pero además, al hacerlo se ayudan a ellos mismos, al sentirse útiles. Esto favorece que mejoren su autoestima y confíen más en sus posibilidades. A su vez, las organizaciones que cuentan con su ayuda adquieren un importante recurso, gracias a la experiencia de los mayores y a su disponibilidad.



Una vez más, y para finalizar, aprovecho para recordar a los jóvenes y de mediana edad, una frase muy conocida de José Martí, que dice asÍ,
“Si hay algo que ennoblezca a la juventud, es el miramiento y el respeto a los ancianos”.